
... y el buen juego se vió recompensado.
Yo no soy para nada futbolera, pero he de admitir que si me pusiera a ver ciertos partidos acabaría siendo forofa como la que más. En esta ocasión España-Italia tuvo la culpa. A partir de ahí me convertí en una hincha más.
No soy entendida en fútbol, pero creo que no hace falta ni serlo para poder ver claramente que este año había un equipazo representando a España. Me gustó su juego, me gustó su complicidad, me gustaron sus detalles finales recordando a los que ya no están y a predecesores... Por eso, por sus reiteradas y merecidas victorias, por su magnífico portero que no dejó que entraran casi goles a lo largo del torneo y porque de verdad lo valen: ZORIONAK!
Daba gusto ver las oleadas de gente apoyando a su equipo, disfrutando, olvidándose de todo y viviendo esos momentos. Ya no sólo en Austria, sino por todos los rincones de España. En unos sitios más que en otros... Aquí en Bilbao, por lo que he leído, se puso una pantalla gigante, junto con cervezas y salchichas...
Lamentablemente no todo se ve como fútbol... y hay gente que no sabe diferenciar ideología y política del resto de aspectos en la vida. Cada cual que apoye a quien quiera, pero sí que estaría bien que al menos se tuviera respeto y sobre todo total libertad para exteriorizar emociones hacia el equipo que se desee. Porque quizá se piense que esa libertad está ahí... pero hay muchos detalles que nos hacen ver que de momento eso no es una realidad.
