Feliz Navidad, Feliz Hannoukka, Feliz Aïd el-Kébir,Feliz Kwanzaa, Felices fiestas, Feliz solsticio de Invierno, Feliz consumismo...etc etc...
A fín de cuentas llega una época de discrepancias. Una época en la que salen a la luz diferentes sectores en contra de estas fiestas: bien porque se realizan gastos desorbitados, bien por consumo lumínico y energético exagerado, por la falta de solidaridad, por la no asociación de fechas-religión, por todo lo contrario y ensalzar simplemente una religión olvidando que existen muchas otras... Todo son quejas, pero a la vez todo son intentos de que la sociedad haga lo que cada sector cree conveniente: los grandes almacenes que se consuma, la Iglesia y compañía que se celebren en base al nacimiento de Cristo, las ONGs que se piense en los más desfavorecidos...
Mi opinión y gusto me lo reservo, lo que me crispa es que se pretenda que toda la sociedad lo viva de una manera, de la "manera correcta". Soy partidaria de que cada cual lo celebre a su modo, siempre y cuando sea decisión propia, crean en lo que hacen y no perjudiquen al de "al lado".

Foto: "Olentzero" (personaje Vasco)
Jennifer Pérez García
La Navidad puede ser sinónimo de tristeza o ausencias, pero todo depende de cada uno. En la mano de cada cual está centrarse en otros aspectos o vivirla como si fuera un día más del año, no hay porqué dejarse llevar por la masa.
Para terminar un detalle que me llama mucho la atención. Es increíble cómo el mundo se pone de acuerdo en la iconografía Navideña... Santa Claus y derivados, Reyes Magos... una mentira en la que gran parte del mundo está de acuerdo y que se sigue manteniendo "para crear la ilusión de los más pequeños"... curioso...